martes, 1 de septiembre de 2009

Bourdieu ¿un tirabombas?

" (...) Cuando la búsqueda dominada de la distinción lleva a los dominados a afirmar lo que los distingue, es decir eso mismo en nombre de lo cual ellos son dominados y constituidos como vulgares, ¿hay que hablar de resistencia? Dicho de otro modo, si, para resistir, no tengo otro recurso que reivindicar eso en nombre de lo cual soy dominado, ¿se trata de resistencia? Segunda pregunta: cuando, a la inversa, los dominados trabajan para perder lo que los señala como "vulgares" y para apropiarse de eso con relación a lo cual aparecen como vulgares (por ejemplo, en Francia, el acento parisiense), ¿es sumisión? Pienso que es una contradicción insoluble: esta contradicción, que está inscrita en la lógica misma de la dominación simbólica, no quieren admitirla las personas que hablan de "cultura popular". LA RESISTENCIA PUEDE SER ALIENANTE Y LA SUMISIÓN LIBERADORA."

en "Los usos del 'pueblo'", en Cosas dichas, gedisa editorial.

Bueno, cómo ando con ganas de relacionar un poco más, pego una pequeña cita de un artículo super recomendable, el artículo profundiza muchísimo más de lo que mi recorte podría dar cuenta; sin embargo me resulta interesante proponer una lectura de Bourdieu en clave de Acha ... Quizá no es tan descabellado lo que plantea Bourdie más arriba...
DE TODAS FORMAS ES MI OBLIGACIÓN ACLARAR QUE AMBOS EXTRACTOS SON TAN SOLO UN RECORTE DE TEXTOS MÁS PROFUNDOS Y COMPELTOS...


"(...) el marxismo de derecha se caracteriza por su adoración del pasado, considera a la teoría marxista completa y autorreferente, su actitud es defensiva antes que creativa y propositiva y, finalmente, es intransigente. Asumido en forma colectiva o individual, el marxismo de derecha cultiva la subordinación a lo existente de la tradición marxista, a la jerarquía de su saber insuperable y no revisable, a las lealtades establecidas con los conceptos elaborados en los textos consagrados. Estimo que esta configuración cultural tiene una amplia validez para captar la manera de entender actualmente ciertos sectores que hoy se identifican con el marxismo, pues creyendo ser catequistas de una izquierda verbal o práctica son derechistas ideológicos.

(...) Ser marxista de izquierda es perder el ceño de una historia de derrotas, para elaborarlas y mirar el presente y el futuro abiertos para el saber y la acción. Es estudiar y combatir al capital y a la explotación, pero también adoptar como propias, sin subordinaciones, todas las luchas emancipatorias progresivas. Es revisar sin pena ni autorrepresión los conocimientos establecidos. (...) Es adoptar una cadencia creativa, innovadora, lejos de la repetición dogmática. Es reconstruir críticamente más de un siglo y medio de luchas, donde no todo fue error y tragedia, sino donde también hubo victorias y renovaciones. Es multiplicar las búsquedas y alianzas con sectores inquietos y disconformes con la realidad en sus diversas manifestaciones. Ser de izquierda es también disfrutar de serlo, incluso en el peligro que implicará cuando llegue el momento de la ruptura radical.

No es fortuito que el marxismo de derecha haya tendido a ser autoritario, uniformizante, conservador y centralista. El marxismo de izquierda es un marxismo desde abajo, democrático y revolucionario, en exploración de nuevas formas de organización y praxis. Es un marxismo abierto y exigente, a la vez que buceador partícipe de las infatigables vocaciones de transformación social. Porque el marxismo de izquierda no es monógamo ni celoso. Coopera con otras teorías críticas, en gozosa asociación, repleto de preguntas no complacientes y propuestas de debates, porque sabe que lo crucial no es el acatamiento de órdenes, sino la acción emancipatoria. Así entiendo la sensibilidad de izquierda socialista."

Omar Acha, en "El marxismo de derecha: elementos para su definición y crítica", en Revista Herramienta, n° 37, Herramienta ediciones.

1 comentario:

Faras dijo...

Qué interesante lo de Bourdieu.

Creo que para comprenderse y diferenciarse de los demás hay que crear oposiciones de ideas.
Pero el que se comprende -primero- con las ideas ajenas, luego debe comprenderse con ideas propias, para poder valorarse y categorizarse de una nueva manera en la que no quede excluído.

Ejemplo:
1) "Me odian porque soy negro"
Reconozco la razón

2) ¡Aguanten los negros!
Me reivindico, pero sigo alienado (como dice Bourdieu)

3) "Bueno... no todos los negros"
Me doy cuenta de que estaba exagerando

4) El color de piel no importa
Síntesis: Un cambio al sistema de valores.

La alienación no se elimina sólo con reconocerse diferente y reivindicarse, la resistencia tiene que ir más allá para eso.

Espero no estar razonando fuera del recipiente.