domingo, 13 de mayo de 2012
fantasías
miércoles, 30 de noviembre de 2011
correr
vos me mareaste las piernas
vos me liberaste el incontenible deseo
me enseñaste a reconocer mi cuerpo a través de sensaciones nuevas
me despertaste!
Ahora el cuerpo ya no es novedad
y con esa piel activada necesito emprender otro viaje
aquí es donde suelto el equipaje que ya no voy a usar …
domingo, 20 de noviembre de 2011
más de un año ...
Si algo caracterizo esta relación, es que funcionó inversamente cronometrada. Cuando yo empezaba vos terminabas, cuando vos aclarabas yo confundía, cuando yo proponía realidades vos creabas y creías ilusiones.
Queda claro que quisimos ajustar las agujas pero siempre me despertaba un segundo antes de que sonara la alarma.
Rondará el misterio de saber quién se equivocó, sí el destino que llegó tarde o nosotros que llegamos antes.
lo que fuimos en este destiempo
no fue lo que hizo el tiempo;
y atesoro algo que sólo yo sé
Las agujas corren de derecha
a izquierda para quién se
atreve.
sábado, 19 de noviembre de 2011
¿?
“la soledad no es una herida”
Valle de Muñecas
y vos buscas ahogar
un impulso
yo busco saciar un deseo
ambos buscamos salar
las heridas para sentirnos
vivos
y así las cosas jugamos
a dar espacio, a que el
otro busque por nosotros lo que
queremos encontrar
meto en mi organismo
todo lo que este pueda
soportar, sé que es un
ente independiente de
mi conciente, por suerte!
viajar huir buscar negar
afirmar conocer
busco la distorsión para callar
mis pensamientos
la inacción me pesa y
para peor me conduce a vos
desconfío de la autoayuda
y también de vos
y me siento sola, me aíslo
para seguir, para aferrarme
a una sola idea que me mantenga viva
y temo al destino, en silencio …
no sé puede frenar lo que viene,
no lo puedo callar …
entonces decido probar
fórmulas nuevas, intento
lo que hasta ahora
no hice …
martes, 8 de noviembre de 2011
ludopatía
Me pregunto qué debo hacer con esta furia, con este feroz desencanto …
Lloro de costado en el sillón, posición
fetal que clama un abrazo
soledad que obliga a tomar
el lápiz
y pienso que la torpeza siempre ocupa el lugar que se le permite…
me acostumbre a la falta de tacto y corrí el peligro de naturalizarla.
Forcé a mi inconsciente para silenciarlo y aprendí a percibir con lágrimas en los ojos …
No voy a dejar de ser yo, pero ese juego no lo juego más …
sábado, 5 de noviembre de 2011
...
ya no distingo entre lo primitivo
y lo racional ….
soy presa de mis instintos
animales
y el placer es mi carnada
tengo hambre y sed milenarias
que no se sacian con rallos
de sol aislados ….
mientras destruyo e
intento construir morales nuevas,
comienzo a creer que al igual
que en la rayuela, uno debe
tirar la piedra y saltar!
intentando mantener el
equilibrio y coordinando
donde caer….
Total siempre
tendremos
otra oportunidad …
Encargo
No me dejes dormir, no me des paz!
Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
París, 1951/1952
Algunos pameos y otros prosemas
Julio Cortázar
martes, 1 de noviembre de 2011
Ocurrencias porteñas
Llamó para cerciorarse que estuviera cerca. Habían estado intercambiando mensajes con propuestas indecentes durante toda la tarde, ambos sabían que el fugaz encuentro sería intenso.
Cruzó la puerta, no atinaron a saludarse, mientras las lenguas competían por hacer contacto con la piel del otro, las manos urgentes recorrían geografías que de tan conocidas parecían nuevos territorios.
La tomo por las caderas, la subió al sillón, y sin darle tiempo a respirar comenzó a beber sus jugos para calmar la sed. Desde la otra orilla se escuchaban los mudos gritos de placer.
Presa de un deseo que no le era ajeno pero tampoco propio, se soltó y tomo su cuerpo para si. Era momento de percibirlo a él, sorber su néctar (aunque habían acordado que en cuestión de goce, no había propiedad, juntos lo generaban y juntos lo disfrutaban).
En un movimiento firme pero confuso la razón se despidió, ya nada importaba, no había retorno, ni tampoco lo buscaban …
Sonó el teléfono, se hizo de noche, se acabó el disco, las copas vacías …
Lentamente amanecía, y los rayos de sol que entraban x las hendijas de las persianas iluminaban la ropa dispersa por el piso … quizá el único vestigio de esa fugaz pasión …
Tomó su celular y notó que tenía un mensaje.
Los sonidos de la noche anterior sonaban en su teléfono, tardo en comprender pero entendió, que la ropa no era el único vestigio de aquella noche, y que cuanto más efímero y apasionado es el encuentro, más ajeno y distinto es el registro.